| Cartas del año 1838 | |
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| Año de intensa actividad
por parte del P. Champagnat. La clave de sus preocupaciones es la autorización legal del
Instituto (cartas 170, 176, 197); en la última de éstas ya confiesa abiertamente: «Mi
salud va más bien mal que bien desde hace algunos días... Los viajes me
perjudican.» Esto no le hará olvidar la atención a los Hermanos, ni la
formación de los novicios (hay, al menos, 58 tomas de hábito durante este año, cf.
carta 200) Un par de cartas familiares (180 y 205) completan el breve resumen que ofrecemos. |
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Carta 170 |
| 1838, 25 de enero - Al Hno. FRANÇOlS. | |
| Para darle noticias de su estancia y gestiones en París. |
| V. J. M. J. | |
| Desde el Seminario de las Misiones Extranjeras, París, 23 de enero de 1838. | |
| Muy querido Hermano: | |
| Hace ya ocho días que llegamos, no sin haber padecido de varias maneras, como usted puede suponer. Hemos andado ya mucho por París, hemos hecho muchas visitas y aún no hemos terminado. Que Dios sea bendito por siempre. Cuantas personas hemos visitado parecen interesarse mucho por nuestro asunto. No creo que el Sr. Ardaillon hubiera hecho gran cosa si no hubiéramos venido. Continúen encomendando intensamente nuestro proyecto al Señor y a su santa Madre; sin eso, ¿qué podríamos hacer? Esperamos conseguirlo. | |
| Envíeme enseguida dos docenas del Prospecto por envío normalizado, de forma que el porte no sea demasiado caro. | |
| Me encuentro bien y el Sr. Chanut también. Sólo nos molesta el frío por lo caro del combustible. | |
| Nos calentamos corriendo de un sitio a otro. Desde que llegamos no paramos de correr. No hay nieve, pero sí hielo. El agua de nuestras habitaciones se hiela noche y día. Desde hace algunos días ha vuelto el frío. | |
| Estamos decididos a no renunciar hasta que hayamos conseguido lo que deseamos. Se nos ha dicho (el Ministro) que el asunto debía pasar al Consejo de Estado y que sería largo, tres semanas. Estamos resueltos a llegar hasta el final, aunque hicieran falta tres meses. | |
| Le escribo tal como se me ocurre. Tengo mucha prisa. De aquí a algunos días, le diré cómo va todo. | |
| Cuídese de todo como le dije. Póngase de acuerdo con los Sres. Matricon y Terraillon para los asuntos difíciles. | |
| Dejamos el Hôtel Du Bon Lafontaine para ir al Seminario de las Misiones Extranjeras, Rue du Bac, nº 120. No repito (2) | |
| Ofrecemos nuestras misas para alivio de la casa (3). A Dios, mi querido Hermano, muchos saludos al padre Besson, Matricon, a los Sres. eclesiásticos que les pidan noticias nuestras, a los queridos Hermanos Jean-Baptiste, Stanislas, Jean-Marie y para toda la casa, | |
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Champagnat, |
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| Notas a la Carta 170. | |
| (2) Frase inacabada añadida al final de la segunda página. Suponemos que, el Padre Champagnat quiere decir: «No repito la carta». Efectivamente, esta carta está escrita sin orden, con mucha prisa y frases telegráficas. Tendría que haber sido repetida, pero el Padre no tenía tiempo, ¡ni siquiera para acabar las frases!. | |
| (3) La casa del seminario de las Misiones Extranjeras, las misas a modo de pensión. |
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Carta 176 |
| 1838, 12 de marzo - Al Hno. FRANÇOIS. | |
| Para darle noticias y comunicarle sus inquietudes. |
| Esta corta misiva marca una tregua en las correrías de M. Champagnat por París. El Sr. Chanut se ha marchado, tal vez ha llevado personalmente esta carta que no fue a correos; han visitado juntos a todas las personalidades que han podido contactar para hacer avanzar el proyecto; ya sólo queda tener paciencia y confianza en Dios. | |
| París, 12 de marzo de 1838, Misiones Extranjeras, Rue du Bac, nº 120. | |
| Carísimo Hermano: | |
| Todo sigue igual. No sé qué acicate emplear para que vaya más de prisa. Bendito sea Dios; no cesaré de decir, ahora más que nunca: Super flumina Babilonis (1). Debería estar más bien contento en mi situación, con poco trabajo y bien de salud. Esta cuaresma va a pasar sin darme cuenta. Lo que me inquieta, y es más que suficiente para emponzoñarlo todo, es el estancamiento agobiante del asunto que persigo. Una vez más, bendito sea Dios. Como ya debe suponer, no sé lo que haremos con la llamada a filas. | |
| Por el mismo medio que me envió la Regla, envíeme un breviario pars verna (2). Voy a enviar al Hno. Jubin a la escuela mutua de sordomudos. Cuando pueda, pienso ir yo también. Es esencial que no perdamos el tiempo. | |
| Muchos saludos a todos los queridos Hermanos. Ya ve cuánta necesidad tengo siempre de oraciones. | |
| Tengo el honor de ser su afectísimo Padre en Jesús y María, | |
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Champagnat |
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| Notas a la Carta 176. | |
| (1) Salmo 136,1. | |
| (2) Parte del Libro de Oficio: volumen correspondiente a la primavera. |
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Carta 180 |
| 1838, 16 de marzo - A la Sra. Viuda Marie CHAMPAGNAT, Le Rozey, Marlhes, Loire. | |
| Carta de pésame con ocasión de la muerte de su marido, Jean Barthélemy Champagnat. |
| Jean-Barthélemy, nacido el 19 de marzo de 1777, era el segundo hijo de la familia Champagnat-Chirat. El 29 de octubre de 1811, se casa con Marie Clermondon, hija de Jean-Jacques, de Saint-Genest-Malifaux. De sus seis hijos, los dos últimos, Jean-Baptiste y François Régis llegaron a ser Hermanos Maristas: el primero, el 13 de julio de 1834, con el nombre de Hno. Théodoret y el segundo, el 2 de febrero de 1839, con el nombre de Hno. Régis. Su padre, heredero de la casa paterna, murió el 20 de enero de 1838 durante la estancia de Marcelino en París. La noticia no le debió llegar hasta mitad de febrero. No juzgó, pues, necesario escribir enseguida a su cuñada, ya que estaba absorbido por sus ocupaciones, dando siempre prioridad a los asuntos de la congregación sobre cualquier preocupación personal. Por otra parte, una muerte natural, que en aquella época podía sobrevenir a cualquier edad, no ofrecía las connotaciones que le damos hoy. | |
| París, 16 de marzo de 1838, Misiones Extranjeras, Rue du Bac, nº 120. | |
| Querida cuñada: | |
| Siento mucho no haber podido ir junto a mi pobre Hermano durante su enfermedad. No la creía mortal. Me habían dicho que iba mejor. Me dieron esta noticia en París hace sólo algunos días. He ofrecido y hecho ofrecer misas por él. No tengo la menor duda de que Dios lo ha acogido en su misericordia y ha recibido su alma en la verdadera paz. | |
| ¡Qué corta es esta vida!, ¡qué poca cosa es y cuántas miserias la acompañan! Me parece que era ayer, cuando estábamos juntos en la casa en la que usted vive y en la que vivirá todavía, si el Señor lo quiere. De los trece o catorce que éramos, sólo quedo yo. ¡Dios mío!, qué desgraciado es el hombre que no vive de acuerdo con Vos; ¡qué ciego el que se apega a un bien que deja, para no verlo más! Sigamos lo que nos dice San Pablo: usemos según Dios lo que Dios nos ha dado, sin apegarnos a ello. No deseemos ser ricos, agradezcamos a Dios cuanto nos ha dado. ¡Ay!, ¿qué tienen los ricos más que nosotros?, más pesar al dejar esta vida. Mi querida cuñada, el que usted llora, y que yo mismo lloro, si no le ha dejado grandes bienes, le ha dejado a usted y a sus hijos el ejemplo de una vida muy cristiana y éste es el mejor recuerdo que puedo guardar de mi Hermano. | |
| No subo nunca al altar sin pensar en él. ¿Tardaremos mucho en seguirle a la tumba? El momento está señalado, usted no lo sabe, yo también lo ignoro y no importa que no lo sepamos. Preparémoslo con una vida para Dios y sólo para Dios. ¡Que nuestras enfermedades y miserias nos sirvan para hacernos más agradables a Dios! | |
| Podemos decir con toda verdad que nuestra felicidad está en nuestras manos, ya que, bien utilizado, todo puede servir para procurárnosla: las riquezas, la salud, la pobreza, las enfermedades y las penas. | |
| En cuanto regrese de París, iré a verlos. Mientras tanto, diga a toda la familia cuán unido estoy. Diga a Margot (3) que me alegraré mucho de conocerlo, que estoy muy contento de que sea el apoyo de su vejez, y a los dos sobrinos que los recibiré en el Hermitage en cuanto quieran ir (4). | |
| Les deseo a todos, no riquezas, sino una buena conciencia y un ardiente amor a Dios. Que Jesús y María sean su único todo. Recen por mí y por el buen resultado de mi empresa. | |
| Estoy en París desde hace más de dos meses y sólo pensaba estar un mes. Los trámites no se han terminado y es posible que aún esté aquí por las fiestas de Pascua. Con la ayuda de Dios, espero conseguir mis objetivos. Estoy muy bien, se me hace largo, pero, si Dios lo quisiera, me quedaría el resto de mis días. En París, el frío se ha hecho notar, pero no ha nevado. Se ha llegado a vender a 15 céntimos el cubo de agua. Varias personas han muerto de frío. | |
| A Dios, mis queridos parientes. Tengo el honor de ser suyo con el mayor afecto, | |
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Champagnat, Sup. Hnos. Maristas. |
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| Notas a la Carta 180. | |
| (3) Se refiere a Jean Margot, esposo de Marie-Anne Champagnat, primogénita del matrimonio Champagnat-Clermondon. El matrimonio tuvo lugar en Marlhes, el 31 de mayo de 1837. | |
| (4) Jean Baptiste, sobrino del Padre, miembro de esta familia, es ya Hermano Marista desde 1835, por lo que no se trata de él, sino de François Régis que llegará al Herrnitage al año siguiente, 1839; el segundo sólo puede ser Jean-Pierre, ya que el 4º de los chicos murió a los nueve meses. Si Jean-Pierre tenía intención de seguir a su tío, nunca lo llegó a realizar, pues no queda ninguna huella suya en nuestros archivos. Pero el hecho de que todos los chicos pensaran en la vida religiosa, puede explicar el deseo del Padre de que el yerno sea el apoyo de la vejez para su cuñada. |
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Carta 197 |
| 1838, 23 junio - Al Hno. FRANÇOIS. | |
| Alientos en su función: noticias de París sobre las gestiones para la autorización; orientaciones para el gobierno del Instituto, estado de salud. |
| V. J. M. J. | |
| París, 23 de junio de 1838. Misiones Extranjeras, Rue du Bac, nº 120. | |
| Muy querido Hermano: | |
| Su situación en el Hermitage no es tan digna de envidia como se pudiera pensar. ¿Qué podría usted hacer? No ha buscado ese puesto. Trate solamente de cumplir bien con su deber y Dios hará lo que usted no pueda hacer. | |
| Mañana salgo para Saint-Pol (1), a petición del Sr. Párroco y del Sr. Alcalde, para visitar el local destinado a los Hermanos. Estamos obligados a abrir esta escuela. Pensaba que podría haberlo evitado, pero, en la situación en que nos encontramos, no es posible. | |
| Supongo que querrá saber cómo están nuestras cosas. ¡Ay!, no sé casi nada o, si lo prefiere, lo sé todo. Lo que para mí era una sospecha ahora es ya certeza. Estoy muy contrariado, pero no desconcertado; sigo teniendo gran confianza en Jesús y María. No dudo que lo conseguiremos, pero desconozco el momento. Lo que nos importa, por encima de todo, es no hacer por nuestra parte, sino lo que Dios quiere que hagamos, es decir, todo lo posible, y dejar después actuar a la Providencia. Dios sabe mejor que nosotros lo que nos conviene y lo que es bueno para nosotros. Estoy completamente seguro de que un poco de tiempo no nos hará daño. | |
| Me ha producido mucha tristeza la muerte del Hno. Fabien y que el Hno. Justin no se restablezca. ¡Bendito sea Dios!, que Jesús y María lo ayuden cada vez más. | |
| Sabe lo mismo que yo que el año que viene, lejos de poder abrir nuevas escuelas, nos veremos obligados a cerrar algunas. No prometa nada a nadie. Reciba a los novicios de Marlhes de los que me habla. Ya ve que los que han pasado la llamada a filas nos resultan preciosos, que hay que aceptar lo que dan o pueden dar. | |
| Sobre las reparaciones de la Grange-Payre, me remito a lo que haga Philippe. De todas formas, me gustaría ver antes la pared que se quiere derribar. Lo que me inquieta es que esa pared estará demasiado reciente para poder vivir enseguida. Si se pudiera evitar, sería mucho mejor. | |
| En cuanto a Marcellin Lachal (3), no sé qué decirle. No estoy lo bastante seguro sobre su conducta. Se ha equivocado mucho al dejar a su dueño. | |
| Tengo buenas razones para incluir al Hno. François-Régis en esta nueva salida (4). El Hno. Marie-Augustin marchará en otra ocasión. Espere mi llegada para la admisión de Jutier y de Blachon (5). Respecto a mi sobrino (6), tiene que ir con pleno consentimiento de sus padres y el suyo propio. | |
| No dé ni paz ni tregua al Hno. Marie-Théodore, si no se lo toma en serio, quiero decir, confesarse, darle a usted cada ocho días, por lo menos, una cédula de confesión. | |
| Mi salud va más bien mal que bien desde hace algunos días. Los viajes me perjudican. A mi regreso, le escribiré con el Sr. Bati, que está en París desde hace unos ocho días, si no regreso con él. En cualquier caso, pienso estar en el Hermitage dentro de quince días. | |
| No se olvide de decir a todos los Hermanos cuánto los quiero, cuánto sufro por no estar a su lado, | |
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Champagnat |
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| Notas a la Carta 197. | |
| (1) Saint-Pol-sur-Ternoise. | |
| (3) Albañil empleado en el Hermitage para varios trabajos. | |
| (4) Se trata de una salida para Oceanía. Era, pues, el Hno. François Régis el designado en un principio, pero el que partirá en realidad será el Hno. Marie-Augustin. El Hno. François Régis no tardará en dejar el Instituto. | |
| (5) Aspirantes que están en el Hermitage esperando la toma de hábito. Parece que no fueron admitidos ninguno de los dos. | |
| (6) Jean-François-Régis Champagnat, hijo de Jean Barthélemy y de Marie Clermondon. Tomó el hábito el 2 de febrero de 1839, con el nombre de Hno. Régis. Diplomado a los 23 años, dirigió sucesivamente las escuelas de Doizieu (14 años), Ambierle (10 años en dos veces); Terrenoire (2 años); Lay (7 años) y Tarentaise. Era afable, modesto y prudente, lleno de celo y de tacto. Murió de hidropesía el 18 de noviembre de 1885 en Notre-Dame de l´Hermitage. |
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Carta 200 |
| 1838, 25 de julio - A Mons. Jean CHOLLETON, Vicario General de Lyon. | |
| Pidiendo autorización para hacer una toma de hábito. |
| Será la tercera toma de hábito del año: la primera tuvo lugar el 1 de enero para 15 postulantes, la segunda el 13 de mayo para 12; el 15 de agosto serán 16 los que tomen el hábito y el 8 de diciembre 15, lo que hace no menos de 58 novicios para el año 1838. La respuesta a la petición está escrita sobre la misma carta: «Fiat iuxta omnia petita, Cholleton VG.» | |
| V. J. M. J. | |
| Notre-Dame de lHermitage, 25 de julio de 1838. | |
| Sr. Vicario General: | |
| Vengo a rogarle me permita dar el santo hábito religioso a una veintena de novicios que lo piden con mucha insistencia. Si le parece bien, la ceremonia tendrá lugar en la fiesta de la Asunción. | |
| Recibimos más novicios que nunca, aunque la mayor parte con muy poca formación y pagando apenas nada. Hasta ahora, la Divina Providencia nunca nos ha abandonado. Seguimos contando con ella. | |
| Sírvase recibir la seguridad del profundo respeto con el que tengo el honor de ser, Sr. Vicario General, su muy humilde servidor, | |
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Champagnat |
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Carta 202 |
| 1838, 8 de agosto - Al Sr. François MAZELIER. | |
| Para anunciarle la llegada de dos Hermanos a St-Paul y expresarle su gratitud. |
| Respondiendo a una carta anterior, el Sr. Mazelier debió contestar que aceptaba seguir recibiendo a los Hermanos del Hermitage afectados por la llamada a filas. Sin perder tiempo, el Padre Champagnat aprovecha esta autorización, pues quería que al mes siguiente se presentaran a examen del diploma. Por eso, por una atención especial y para facilitar las cosas, les hace revestir enseguida el hábito de los Hermanos de St-Paul. | |
| V. J. M. J. | |
| Notre-Dame de lHermitage, 8 de agosto de 1838. | |
| Sr. Superior: | |
| Aprovecho de inmediato la bondad que continúa dispensándonos. Le envío dos de nuestros Hermanos (1) revestidos del hábito de su orden para ser presentados al examen, que tiene lugar en septiembre, con los que presente usted. | |
| El servicio que nos presta no quedará sin recompensa y sin bendición para su obra. | |
| Mis gestiones en París tendrán algún resultado. El Sr. Fulchiron, recién llegado de París, me dijo ayer que mis documentos han llegado por fin al Consejo de Estado con una apostilla favorable del Sr. Ministro. Espero que María apoyará con todo su poder. Es lo que le pedimos. | |
| El Sr. Colin, Superior General de nuestra Sociedad, me encarga que le diga que es muy sensible a su gratísimo recuerdo. | |
| Acepte los agradecidos sentimientos con los que tengo el honor de ser, con respeto, vuestro muy humilde servidor, | |
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Champagnat |
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| Notas a la Carta 202. | |
| (1) Se trata sin duda de los Hnos. Raphaël (Jean-Baptiste Chol) y Gérasime (Antoine Terme). |
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Carta 205 |
| 1838,12 de agosto - Al Hno. THÉODORET, Ampuis, Rhóne. | |
| Un permiso y noticias de sus otros Hermanos. |
| V. J. M. J. | |
| Notre-Dame de lHermitage, 12 de agosto de 1838. | |
| Muy querido sobrino: | |
| Autorizo al Hno. Polycarpe para que te compre lo que necesitas. | |
| Tu Hermano pequeño está en la Grange-Payre, muy contento, y Jean-Pierre va mejor. Tus demás familiares también se encuentran bien. Estás contento en la vocación y por ello bendigo al Señor. Cumple bien tus deberes para con Dios y con el prójimo y serás siempre feliz y yo, por mi parte, sólo podré dar gracias a Dios y manifestarte mi satisfacción. | |
| A Dios, querido amigo, no dudes de mi afecto por ti. Saludos al Hno. Director al que también aprecio. | |
| Todo tuyo en los Sagrados Corazones, | |
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Champagnat |
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Carta 234 |
| 1838, 28 de diciembre - Al Hno. DOMINIQUE, Director de Charlieu, Loire. | |
| En respuesta a su carta: compromiso en la constancia y en poner su confianza en Dios. |
| El Hno. Dominique se quejaba mucho de su suerte (cf. carta 49, de 1834). Según el Hno. Avit: «tenía como máxima pedir siempre lo contrario de lo que deseaba. Desde hacía 4 años (1834), se había quejado siempre de sus adjuntos, que le pagaban con la misma moneda; con frecuencia había pedido su propio traslado o el de ellos...». Por eso el P. Champagnat le escribe la siguiente carta: | |
| V. J. M. J. | |
| Notre-Dame de lHermitage, 28 de diciembre de 1838. | |
| Muy querido Hermano: | |
| Me consuela mucho lo que me cuenta de las escuelas de Semur, Perreux y Charlieu. Dios quiera seguir derramando sus más abundantes bendiciones. | |
| En cuanto a usted, mi querido amigo, estaremos siempre dispuestos a complacerlo y hasta a obedecerlo. Indíquenos un empleo donde pueda estar constante y contento y enseguida se lo confiaremos. Es una enfermedad muy triste no estar bien, sino donde no se está. Es también una gran equivocación pretender otro bien distinto al que se nos confía. | |
| Adiós, querido Dominique, ponga con fuerza su confianza en Jesús y María y esté seguro de que todo redundará en la mayor gloria de Dios y en la salvación de su alma. | |
| Por lo que se refiere a la ayuda que esperamos para la escuela de los pobres de Charlieu, continúe rezando y haciendo rezar. La oración bien hecha lo puede todo. | |
| Ninguna novedad en la casa madre, excepto un buen número de novicios. Todas las escuelas siguen. | |
| Tengo el honor de ser, en los Sagrados Corazones de Jesús y María, su afectísimo servidor, | |
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Champagnat |
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