Lo que antaño fue habitación y despacho de Marcelino, hoy convertido en oratorio. También la sala de comunidad se ha remodelado.
Lugares en los que aún late su espíritu.

El cementerio del Hermitage.
En él están enterrados los primeros Hermanos Maristas.
A los pies del gran crucifijo que lo preside estuvieron, en un tiempo, los restos del P. Champagnat.
A la derecha las sepulturas de los HH. Luis, Lorenzo y Estanislao, llamados «los tres uno» por su perfecta compenetración; su labor de gobierno fue esencial en los primeros tiempos del Instituto.